Las carillas dentales son una solución estética ideal para corregir imperfecciones como manchas, fracturas, diastemas o desgastes. Pero para lograr un resultado natural, funcional y duradero, es fundamental seguir un protocolo clínico preciso. A continuación, te explicamos todos los pasos que seguimos en clínica para realizar el tallado para carillas dentales, desde la planificación hasta la colocación final.
- Evaluación inicial y diagnóstico
Todo comienza con una valoración clínica completa. En esta primera cita, el dentista analiza el estado general de la boca, la mordida, la salud de las encías y las necesidades estéticas del paciente. Se toman fotografías, radiografías y, en muchos casos, un escaneado digital de la boca.
- Diseño digital y Mock-Up
Una vez recopilada toda la información, se realiza un diseño digital de la sonrisa, ajustado a los rasgos faciales del paciente. Este diseño se traduce en un mock-up: una maqueta de resina que se coloca temporalmente sobre los dientes sin tallar.
El mock-up permite al paciente visualizar el resultado final antes de iniciar el procedimiento real y hacer ajustes en forma o tamaño si es necesario.
- Tallado dental conservador
Con el diseño aprobado, se procede al tallado mínimo y conservador del esmalte dental. Este paso es fundamental para que las carillas se ajusten de forma estética y funcional. El tallado suele ser superficial (entre 0,3 y 0,7 mm), y siempre se realiza respetando la estructura del diente.
- Escaneado intraoral o impresión
Tras el tallado, se realiza un escaneado digital con tecnología 3D (o, en algunos casos, una impresión convencional). Esta información se envía al laboratorio para la confección de las carillas definitivas, ya sean de porcelana o composite.
- Colocación de carillas provisionales
Mientras se fabrican las carillas definitivas, el paciente lleva carillas provisionales, basadas en el diseño del mock-up. Estas protegen los dientes tallados y permiten al paciente acostumbrarse a la nueva forma y función.
- Prueba de carillas definitivas
Una vez listas las carillas, se realiza una prueba sin cementar. Se revisa el ajuste, el color, la forma y la armonía con la sonrisa. En esta etapa, tanto el profesional como el paciente pueden pedir pequeñas modificaciones antes del cementado definitivo.
- Cementado y colocación final
Con todo aprobado, se procede a la colocación definitiva de las carillas mediante un protocolo de adhesión muy riguroso. Este paso garantiza la durabilidad, funcionalidad y estética a largo plazo.
- Revisión y mantenimiento
Finalmente, se programa una cita de revisión para comprobar el estado de las carillas y realizar un control oclusal (de mordida). El mantenimiento a largo plazo incluye buena higiene oral, visitas periódicas al dentista y, en algunos casos, el uso de férulas de descarga.
El tratamiento con carillas dentales es un proceso minucioso que combina tecnología, estética y precisión clínica. Seguir todos estos pasos garantiza un resultado natural, duradero y personalizado. Si estás pensando en transformar tu sonrisa, te invitamos a agendar una cita con nuestros especialistas para empezar tu propio diseño de sonrisa.